jueves, 3 de enero de 2008

2008

Dos mil ocho... que se dice pronto

Mucha gente dice "Año nuevo vida nueva" y realmente no creo que piensen lo que dicen, lo intentan, pero no lo consiguen. En los meses de Enero y Febrero mucha gente intentara dejar de fumar, apuntarse al gimnasio, ser bueno con todo el mundo, preparar su boda, buscarse un trabajo con mejor sueldo... y cualquier propósito de año nuevo que queráis poner.

La realidad cual es? (Tu no puedes asimilar la realidad!!! Porque cuando extiendas tu mano y la encuentres manchada de mocos que antes eran la cara de tu amigo... te darás cuenta de lo que es la realidad!! Esto es Chinatown!!!) (vale lo reconozco, se me va) ... La realidad es que ni siquiera un 20% de toda esa gente lograra todo lo que se ha propuesto, y solo un 2% logra todo lo que se propuso.

Y por que ocurre esto? Porque, como en la frase que he citado, siempre existen "Algunos hombres buenos" que consiguen lo que se proponen... pero lamentablemente esos siempre son unos pocos, seleccionados de entre la élite de todo el universo... vamos, que se sabe que existen (porque tiene que haber de todo) pero nadie ha visto uno.

Y porque estoy poniendo todo esto?... pues porque este año he pasado de hacer propósitos de eso porque luego te das cuenta de que ha pasado solo una semana de año y sigues igual, con la compañía del abrigo en medio de una tormenta de nieve... para eso sirven los propósitos.

Al menos espero que a los que los habéis echo... os duren, y os dure la ilusión

Y los saquéis adelante ;)

1 comentario:

laparca dijo...

Por el tema de los propósitos de año nuevo, yo cada vez me propongo menos cosas. Y sí, algunas son un poco exageradas, pero si no se marcan metas, tampoco lucharás por conseguirlas.

Hay otras metas que las doy por perdidas, aunque sería un poco complicado explicarlo aquí (no están perdidas, pero a efectos prácticos no las propongo).

Aúnque alguien no consiga todo lo que se ha propuesto no significa que vaya mal. El año es largo y pueden suceder cosas tanto buenas como malas. Y lo bueno puede ser inesperado.