Estaba escuchando "Cerca de las vías" cuando esa estrofa me recordó los deseos que tenemos de niños pequeños y de como estos van cambiando a medida que crecemos, de como mientras vamos caminando nos encontramos con personas que llevan una dirección que corta a la nuestra o que en cambio, es paralela y nos acompañan durante parte del camino.
Con el paso del tiempo y unos... factores extra, uno va construyendo en su cabeza ciertos planes y proyectos que pretende desarrollar en un futuro. Si bien es cierto que luego nada de eso sale como quieres, siempre he pensado que es bueno tener una base a partir de la cual improvisar, aunque hay ocasiones en donde todo comienza a tomar extraños giros y la situación escapa a nuestro control... si es que alguna vez lo tuvimos.
Es en estas ocasiones cuando no se puede hacer nada salvo parar de andar por un momento y mirar. Mirar mucho, cosas como donde se esta, a donde se quiere llegar, quienes andan a mi alrededor y cuidado con esa piedra del camino.
Es cierto que esto no es tan sencillo (si, si, puedo oír las pegas que estáis poniendo al leer esto) y yo no estoy diciendo que lo sea, de hecho admito que es muy complicado (cuando yo lo intento fracaso estrepitosamente) pero siempre es bueno mirar, coger a unos de esos cuantos que andan paralelos y decirles "No", coger a otros y decirles "Si", y al ultimo decirle "Me debes 10€" porque oye... si cuela cuela.
Si, también os he oído pensar "Pues a ver si te aplicas el cuento tío ¬¬" pero como ya digo, no es sencillo.
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