-"Aquí el Acorazado Defolos, desactive sus motores y baje sus escudos, prepárese para ser abordado."
Encendió los motores a máxima potencia, volando hacia el acorazado que no podía hacerles blanco con sus torpes cañones...
Pero no contaba con los cazas que estaban siendo lanzados desde la nave prisión, demasiado pequeños para que los miopes sensores de su nave los detecten. Con una pasada dejaron los motores de la nave para chatarra... estaba varado en el espacio.
Rápidamente cogió un rifle esperando la materialización de los soldados... pero en vez de eso, sintió un rayo tractor. Los estaban remolcando al interior del Defolos.
Podía tratar de lanzar la Capsula Evac. pero la remolcarían igual, triste y resignado se sentó en el sillón del timón. Por el cristal delantero veía como su nave entraba en el hangar mientras las puertas se cerraban, muriendo así toda esperanza de escape
Un golpe seco le indico que le habían posado en la plataforma de atraque. Afuera se podían oír las carreras de los soldados, finalmente le obligaron a salir de la nave o entrarían por la fuerza.
Lo "mejor" que podía hacer por ella ahora era entregarse así que abrió la compuerta... instantes después fue sacado a tirones y puesto ante un hombre alto con galones de almirante.
-"Capitán Mueneren... volvemos a vernos. Debo reconocer que no esperaba que hicieses algo tan tonto como venir a por ella pero en fin... la estupidez humana no tiene limites"
Como respuesta recibió una mirada que le habría helado la sangre de no ser por el destacamento de soldados.
-"Veo que sigues conservando tu viejo carácter... y sabes que aquí tenemos medios para tratar con ello, lo recuerdas verdad?"
En ese momento, 3 soldados sacaban a la chica de la nave.
-"No te preocupes, cuidaremos bien de ella"
Al oír esto Fenix trato de librarse del agarre de los soldados con la ira reflejada en los ojos... y sin conseguirlo evidentemente. El Almirante, desplegando una Electro-porra se acerca a el
-"Te vas a portar bien esta vez o tendré que volver a ponerte en aislamiento?"
Como respuesta obtuvo una patada en el costado, a la altura de los riñones, tras lo cual el Almirante levanto la porra para dejarla caer con fuerza en la parte del cuerpo donde se juntan el hombro y el cuello.
El Capitán quedó inconsciente en el suelo
Continuacion de "5 Minutos"
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