jueves, 5 de julio de 2007

Vaso de cristal

Hoy, os pondré una metáfora que se me ocurrió en uno de mis muchos momentos de... mmm desanimo...

Imaginad el océano en calma... el mar sin apenas oleaje. Tan calmado que un vaso de cristal puede flotar en el. Entonces, empieza a llover, y el vaso evidentemente se comienza a llenarse. Algunos intentan sacar agua del vaso, mantenerlo flotando en el océano... pero el vaso se sigue llenando pese a los esfuerzos que se hace en sacar el agua...

Finalmente, la lluvia colma el vaso, y este se hunde rápidamente en las mas oscuras profundidades del océano... donde al final en el fondo...

Se rompe

1 comentario:

Goblinoide dijo...

Bien, pues como puedo presumir de tener carné de buceo (;p), te contaré otra metáfora.

Realmente, por muy rápido que se hunda el vaso, SIEMPRE se posa con suavidad en el fondo. Si acaso, cae sobre una ladera submarina y rueda un poco hasta detenerse. ¿Qué pasa entonces? Nada, si no fuese por las corrientes marinas. Estas corrientes, a causa de la forma hueca del vaso, lo van "empujando" hasta enderezarlo, o hacerlo rodar de nuevo. Entonces el vaso emprende poco a poco el camino de vuelta a la orilla. Quizá llegue mucho tiempo después, totalmente mellado por el viaje y el vaivén del agua, pero al final llega. Y la luz del sol nunca es tan brillante como cuando hemos estado privados de ella ;D